Barandillas de seguridad

Las barandillas de protección, representan una forma de prevenir cualquier tipo de incidentes en espacios públicos, que involucren zonas de riesgo, ya sea por altura, proteccionismo de cualquier tipo o para delimitar esos espacios que siempre son mejores mantener bajo rigurosa vigilancia.

Dentro de los tipos de barandillas de seguridad, encontramos: las fijas, en las que el recubrimiento de la zona y su extensión, consta de una formación de piezas de aluminio, en las que los elementos de la misma, permiten garantizar la seguridad de las personas.

Por otro lado, están los sistemas de protección provisional para bordes, en las que el material y los elementos de protección varían, más no la esencia y la intención de los mismos. Es decir, la principal diferencia, radica en su instalación, ya que en este caso, las barandillas de seguridad están hechas o colocadas con un material independiente, por lo que su utilidad es por un periodo de tiempo específico, lo que permite que puedan ser desinstaladas con mayor facilidad.

En ambos casos, comprar barandillas de seguridad, significa darle certificación y garantía al cumplimiento de la Ley, permitiendo así  que transeúntes, en diferentes zonas, momentos y razones, puedan estar tranquilos, cómodos y evitar cualquier tipo de accidentes no deseados.

Los principales entornos, en donde es necesaria la instalación de las barandillas de seguridad, son bastante variados. Los espacios más notorios y necesarios, son terrazas, tejados o cubiertas, de diferentes zonas, ya sean públicas o edificios, construcciones o en sitios industriales, donde la demanda de seguridad es realmente fundamental.

Los materiales utilizados para las barandillas, depende al 100% de su instalación, esto quiere decir que según sea el tipo de barandilla a colocar, estas constarán de algún material específico para su fijación. Principalmente, se utilizan en la parte de las barandillas fijas, el aluminio, en esencia porque es un material mucho más liviano que el acero, permitiendo una instalación mucho más cómoda, así como una duración mucho más extensa, permitiendo hacer una inversión en materia de seguridad que no sólo garantizará las medidas de seguridad aptas, sino que además podrá hacerlo de forma económica. En el caso de los sistemas independientes, es decir, de las barandillas provisionales, el material más recomendable, y a su vez el más usado, es usando un componente metálico tipo “B”, esto quiere decir que es una especie de malla metalizada, que permite así la fijación de la barandilla para espacios en los que se esté realizando un trabajo determinado, donde es una medida temporal o donde sólo es necesario marcar un límite temporal geográfico.

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