El juego holístico en las guarderías infantiles

Se trata de uno de los juegos estrella dentro de las aulas de cualquier guardería infantil. Se trata de una actividad ideada por la prestigiosa pedagoga Elinor Goldschmied para que se llevase a cabo con niños en su segundo año de vida.

Aprovecha la enorme curiosidad que tienen los niños, hace que interactúen con objetos y diferentes tipos de materiales (es una continuación del juego de la cesta de los tesoros) y desarrolla sus capacidades y habilidades sociales.

De forma natural los niños ya exploran y combinan cualquier objeto que tienen a su alcance, lo cogen, analizan, intentan meterlo en otro… 

Aprovechando esta actividad espontánea junto con la creciente destreza manual y el aumento de su movilidad la doctora propuso llevar este juego a las escuelas infantiles de España, Italia y Reino Unido en niños de entre los 12 a los 24 meses de edad.

El término viene de la palabra griega “heurisko” que significa investigar o descubrir, y como no, hace referencia a la idea central de la actividad que es la de aprender de forma activa.

El juego está fundamentado en la exploración sistemática y se realiza dividiendo la clase en grupos de ocho  a diez niños en los que manipulan objetos no didácticos explorando todas las posibilidades que les ofrecen.

Es decir, los giran, los abren y cierran, los tapan y destapan, los llenan  o los apilan en montañas. 

¿Cuales son las ventajas de este tipo de juego?

Gracias a este juego los  niños de la guardería infantil San Sebastian de los Reyes son capaces de ejercitar en mayor  medida y enriquecer sus capacidades físicas, sociales, emocionales e incluso cognitivas.

A través del  aprendizaje activo el niño es capaz de estructurar su pensamiento, de mejorar el clima existente entre los  compañeros, de ampliar su conocimiento acerca del entorno que les rodea, fomentar su concentración y atención, adquirir un lenguaje más amplio y una mayor comprensión verbal y estimular sus sentidos.

Cada vez que los niños juegan se produce un escenario distinto. Los alumnos tendrán muchos objetos para elegir, que cogerán según sus inquietudes o intereses, los cuales al igual que en los adultos  varían según el momento.

Cada vez que los niños cojan algún objeto percibirán sus cualidades (el material del que está hecho, la dimensión, su volumen, si es rugoso o liso, el peso, el color…). Adquirirá nociones de cantidad y capacidad, descubrirá lo que significa la gravedad, el equilibrio  con la práctica. Conocimientos que más tarde se le explicarán de forma teórica pero que serían muy difíciles de entender sin una experiencia previa.

Reconocerán las diferencias de cada objeto, compararán estos, podrán establecer a partir de estas semejanzas y diferencias la pertenencia o no a un conjunto determinado. 

Serán capaces de estructurar su lenguaje y su pensamiento, de aumentar su destreza manual ya que esta solamente se adquiere con la práctica, mientras los están manipulando se concentrarán potenciando su capacidad y gracias a la libertad de acción que se les otorga durante el juego desarrollarán creatividad.

¿Cómo tienen que ser los objetos elegidos para el juego?

Deberán ser de fácil manejo, variados en cuanto a su textura, dimensiones, formas y colores. Preferiblemente de materiales naturales, ya que la mayoría de objetos se fabrica con plástico y esto empobrece las sensaciones táctiles.

La mayoría de objetos los podremos encontrar en nuestro entorno, nuestra casa, en el parque o en nuestro lugar de trabajo. Son objetos sencillos de mercerías o ferreterías, tapas metálicas de botes de comida, el tubo interior del rollo de papel higiénico, anillas de cortinas o pompones de lana.

Deberemos comprobar que se puedan apilar entre sí o contenerse unos a otros. En cuanto al número el ideal son unos quince tipos diferentes de objetos, los cuales tendremos que ir renovando. La cantidad variará según el número  de niños  que tenemos por clase, pero entre los 25 y 50 son suficientes para que no le  falte a ningún niño.

¿Cuánto dura una sesión?

Las sesiones de juego heurístico durarán alrededor de los 45 minutos, pero dependerá del interés que vea el docente en los niños.  Si ve que se aburren y empieza a decaer su interés y su participación procederá a la retirada de materiales.

Encontraremos tres fases diferenciadas, la preparación del material que deberá hacerse en un aula carente de otros objetos que puedan captar la atención de los niños, separando los materiales según cualidades.

La de exploración, que durará alrededor de los 25 minutos, en la que son los propios niños los que se preguntan “¿Qué puedo hacer con este objeto?” para empezar después a separarlos, apilarlos…

Y la última, que es la de recogida en la que el educador les indicará dónde va cada objeto. Hasta este momento el educador solamente tiene un papel meramente observador.

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