Cosas que saber antes de lanzarte a aprender chino mandarín

1. Vamos a tener que dedicarnos bastante más que con el inglés por ejemplo.

Al no tener el mismo alfabeto que el nuestro obviamente vamos a tener que empezar de cero en  las clases chino. Tienen varios miles de ideogramas  en comparación con nuestro abecedario. Además han creado una versión romanizada (que funciona  sobre la base del alfabeto latino).

2. Mejor escribir a máquina.

Aunque parezca una tontería los ordenadores (móviles, tablets…) nos  ofrecen la posibilidad de poder teclear estos caracteres desde el día uno de las clases. Para conseguir esto solamente tendremos  que instalar en nuestro ordenador un software parecido al que ofrece Google, o ese mismo.

Gracias a este dará igual tener cualquier teclado  ya que podremos usar el que sea para obtener los caracteres chinos.

Mientras que si nos decidimos a intentar escribir estos a mano y sin tener delante nada orientativo para poder copiarlos  se convertirá en una tarea casi titánica. Hay trazos de estos caracteres que tienen un orden y un sentido específicos.

Coge cualquier ideograma y copialo cuatro  veces en papel, a la quinta intenta hacerlo de memoria. No será lo mismo que reconocerlo sobre una pantalla.

 

3. Aprende primero lo necesario para ti.

Si lo que quieres es ser capaz de desenvolverte en un viaje quizá tengas que centrarte más en agudizar oído y ser capaz de pronunciar bien. O si necesitas saber leer emails en chino por el trabajo tendrás que centrarte más en este área.

Al ser un idioma tan complicado mucha gente comete el error de querer abarcar todo, y ve como al final en un tiempo lo que ha aprendido no le  sirve de mucho (ya que el aprendizaje es más lento) y termina desmotivandose.

 

4. Si viajas a China no aprenderás tanto a hablar como a escribir.

Al contrario que en nuestro sistema educativo en el que ser capaces de hacer entenderse y entender a los demás es un tema prioritario en el  sistema  educativo chino lo  que se prioriza es la escritura y lectura.

 

5. El certificado que más se usa no valora nuestra competencia oral.

Al contrario que con el inglés, en el que existen pruebas específicas para medir nuestra capacidad oral. pero pese a que laboralmente y académicamente se valore tan poco esta destreza a nivel de calle lo chinos  admiran a la gente que sabe pronunciar su idioma.

Tal es la admiración que les despierta la gente que habla chino que en la televisión existen programas en los que los estudiantes extranjeros compiten por demostrar quién lo domina más.

 

6. Aprenderás lo que necesites usar.

De nada nos valdrá asistir a clases de chino y aprender como se llaman las fallas, los cauces, el esternocleidomastoideo si esa palabra no la vamos a volver a usar. Al igual que pasa en nuestro idioma solamente recordamos las palabras que más nos sirven y más usamos.

 

7. Aunque solamente sepas tres palabras empieza a usarlas desde el primer día.

Al igual que hacemos con nuestro idioma materno cuando somos niños jugaremos con las palabras día a día, así cada vez que vayamos incorporando nuevas no  estaremos olvidando las antiguas. Por eso las clases de chino para niños suelen ser muy efectivas.

 

8. Se trata de un ejercicio físico más.

Por muy extraño que parezca tendremos que entrenar nuestra cara y nuestra garganta para poder ser capaces de producir de forma fehaciente los sonidos que caracterizan el chino. 

 

9. No te fies mucho de los resultados de las apps.

Desgraciadamente su uso no es similar al uso que le podemos dar con las lenguas latinas, en muchas ocasiones encontraremos que su uso es muy limitado.

 

10. La inmersión es fundamental.

Este apartado lo comparamos siempre a cuando queremos aprender inglés y nos ponemos las series en subtítulos y audio original. Igual pasa con las clases de chino, cuanto antes empecemos  a escuchar solamente el chino mandarín antes nuestro cerebro se acostumbrará.

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